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Aprende cualquier cosa rápidamente con estas técnicas

28 junio, 2019
Aprende cualquier cosa

En nuestro artículo sobre los trucos de los famosos para ser más productivo nos enteramos de que muchas celebridades y empresarios, entre los que se incluye Bill Gates, usan la técnica de las 5 horas.

Esta consiste en dedicar una hora de cada día laboral a aprender algo nuevo sobre el campo o ámbito en el que nos desarrollamos.

Pero con solo una hora al día, resulta vital aprovechar el tiempo para lograr un aprendizaje de calidad.

Por eso vamos a ver algunas técnicas que pueden ayudarnos a aprender más y mejor.

1 – La técnica Feynman

Richard Feynman fue un físico estadounidense ganador de premio Nobel por su trabajo en la física cuántica. Además, formó parte del Proyecto Manhattan, la división científica norteamericana encargada con desarrollar la bomba atómica antes que los nazis.

Es de los científicos más conocidos en el mundo y recordado como uno de los diez más grandes físicos de todos los tiempos.

La técnica que lleva su nombre consiste en aprender algo al enseñárselo a otra persona en términos sencillos.

Suena algo contraintuitivo ¿o no? ¿Cómo podemos enseñar si estamos aprendiendo?

Vamos a analizarla en profundidad para entender cómo funciona.

En su libro “Genius: The Life and Science of Richard Feynman”, James Gleick explica que Feynman estaba seguro de poder explicar cualquier tema complejo en ideas simples que eran accesibles para casi cualquiera.

Esta habilidad surgía de su comprensión total de hasta las cuestiones más específicas.

Cuando estudiaba en Princeton, solía usar un cuaderno para registrar las cosas que desconocía o que no entendía bien.

Después, dedicaba semanas a organizar sus estudios, concentrándose cada vez en solo una rama del tema hasta que pulía sus conocimientos y así lograba un entendimiento total de la materia.

Esta técnica puede analizarse en un proceso de cuatro pasos:

  1. Elegir un tema que quieras entender y empezar a estudiarlo. Escribir en un cuaderno todo lo que se aprende sobre un tema y añadir páginas cada vez que se aprenda algo nuevo.
  2. Pretender enseñar el tema a un grupo. El propósito de este paso es ver qué partes del conocimiento que queremos obtener todavía no dominamos. Si logramos explicar el tema en términos simples, significa que hemos logrado un entendimiento más profundo y duradero.
  3. Regresar a los libros cuando te quedes atorado. Una vez que te des cuenta de las secciones que todavía no puedes explicar con sencillez, ya cuentas con una lista de áreas que tienes que volver a investigar o repasar. Esto debe repetirse hasta que se pueda explicar por completo el tema que deseamos.
  4. Hay que simplificar y usar analogías. En cada repetición debemos usar términos más simples, un lenguaje más claro y relacionar los datos con analogías que nos ayuden a fortalecer nuestro entendimiento.

2 – El palacio mental

La mnemotecnia es un conjunto de sistemas de memorización que consisten en asociar información nueva con datos que ya se han aprendido previamente o que forman parte de la vida cotidiana de una persona.

Esta técnica no solo sirve para aprender nuevas cosas, sino que conforme más se utiliza también produce una mejora de la retención y la agilidad mental y memorística.

Son muchas las reglas que existen, desde las que utilizan historias y números hasta iniciales, pero una de las que más difusión ha tenido en la actualidad (gracias a algunos programas de televisión y películas) es la técnica del palacio mental o método Loci.

Este proceso, que han utilizado varias personalidades a lo largo de la historia, consiste en relacionar los conceptos que se desea recordar con algún entorno que nos resulte muy familiar.

Después, al hacer un recorrido imaginario del lugar, podemos traer a nuestra mente con facilidad la información deseada.

Para utilizar esta técnica es necesario seguir los siguientes pasos:

  1. Visualizar en la imaginación un entorno familiar. Este puede ser nuestra casa, o las calles que tomamos para llegar a la escuela o al trabajo, la parada del autobús, nuestra habitación, etc. Lo importante es que podamos traer una imagen clara de ese lugar a nuestra mente sin problemas.
  2. Realizar una lista de los conceptos que se quiere memorizar. La lista (la cual debe ser escrita a mano) puede ser tan larga como se quiera, aunque las primeras veces es mejor realizar este paso con menos elementos.
  3. Hacer un recorrido del lugar con la lista a la mano. En este paso relacionamos cada concepto con un punto de referencia que esté presente en el entorno que elegimos. Puede tratarse de algo exagerado, humorístico o rocambolesco, entre más memorable sea, nos resultará más fácil visualizarlo y, por lo tanto, recordarlo.
  4. Repetir el recorrido sin la lista, intentando recordar los elementos. Cada vez que pasamos por ese lugar es una oportunidad para practicar nuestro palacio mental y afianzar nuestros conocimientos.

3 – La técnica Willis

Se han realizado investigaciones que demuestran que el cerebro reacciona de manera diferente a cada medio de aprendizaje.

Es decir que, cuando vemos un video educativo en Youtube, se activan en nuestra corteza cerebral áreas diferentes que cuando escuchamos un audiolibro o leemos la misma información.

Por lo tanto, si diversificamos los medios que utilizamos para aprender, es más probable que, al activarse diferentes zonas del cerebro, retengamos la información.

También, otros estudios demostraron que resulta más efectivo estudiar varias materias cada día que repasar solo una.

De esta manera evitamos confundir información similar en una misma área.

Para potenciar al máximo el aprendizaje, estos son los pasos que debemos seguir:

  1. Planificar en una semana los días y temas de estudio. Es necesario revisar por lo menos dos materias diferentes por día (español y matemáticas, por ejemplo). Además, se recomienda espaciar los repasos de un mismo tema (ortografía, por ejemplo) de la siguiente manera:
    • 1 día después de aprender la información
    • 3 días después del repaso anterior
    • 7 días después del repaso anterior
    • 21 días después del repaso anterior
    • 30 días después del repaso anterior
  2. Durante la sesión de estudio diversificar los medios. Lo recomendable es repasar un tema haciendo uso de audiolibros, textos y videos académicos fiables.
  3. Completar periodos de estudio de 90 minutos. Es vital completar estos tiempos de estudio sin distraernos (un riesgo grande, si decidimos usar Youtube como herramienta para nuestro aprendizaje) ni hacer multitasking.
  4. Ponerse exámenes personales después de cada repaso. De esta manera podemos detectar aquellas secciones y temas que nos cuestan más trabajo.

Estas son solo algunas de las técnicas que existen para mejorar el aprendizaje. Si conoces alguna otra no dudes en comentarlo.

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